sábado, 29 de noviembre de 2008

APEGOS Y DESAPEGOS

Algo muy curioso que siempre me ha sucedido, es que la mayoría de las personas viven constantemente enfrentándose a sus apegos, sin embargo en mi caso he pasado casi toda mi vida apegada a MIS DESAPEGOS, en ocasiones lo he visto como una virtud, en otras lo he analizado como una señal de madurez, pero dentro de mi, en mi conciencia es definitivamente "un apego". Puede sonar o parecer contradictorio, pero es que los apegos dan para todo, porque apegarse significa según nuestra Realísima Academia: "afición o inclinación hacia alguien o algo" Yo creo que deberíamos refrescar este concepto y basarlo mas en lo actual, hoy en día el apego es lo más cercano a una adición y esto se puede expresar en: apego a que no me amen, por lo tanto siempre estaré con las personas equivocadas y expulsare de mi vida las correctas engañándome a mi mismo diciendo que es todo lo contrario, apego a mi casa, a mi país, a mi carro, a mis maltratos, a mis virtudes, a mi espejo, a mi mamá, a mis achaques, a mis delirios, a mis miedos, a mis amigos, a mis afectos, a mis defectos, a mis enemigos...a todo aquello que nos PEGA y puede llegar en algunos casos extremos a cortar nuestras alas de la conciencia. En mi caso que tengo apego al DESAPEGO, nací con una especie de loción jabonosa que me cubre la cual me hace de difícil acceso, o acceso limitado, un ratito sí, pero tengo el control para demostrar cuando lo desee QUE NO. ¿A qué le tengo tanto miedo para tener este apego? porque los apegos tienen sus raices en los miedos, en nuestras carencias: pues a veces digo que es mi aire doble acuariano mezclado con piscis, es una explicación que a muchos podrá convencer, hasta a mi misma, otras veces digo: pero que importa, asi soy!!!; esta explicación me encanta, otra es: mas vale vivir desapegada que pegada a lo equivocado. Si estuviera haciendo una encuesta tendría que poner como cuarta opción: TODAS LAS ANTERIORES Y ALGO MAS. Mi libertad lo es todo, pero aún no he aprendido a manejarla de manera más productiva, a usarla a mi favor, a que sea un desplegar de alas de aguila, y no un volar indeciso de una mariposa. No he entendido que es esa Libertad y la he mal interpretado con un "no acceso" a mi misma por parte de otros. Puedo tener algo muy querido y dejarlo ir con fuerza porque yo sencillamente: no me apego ¿Por qué? ¿era acaso necesario? ¿no te estarás pasando de la raya? Interesante.

Lo importante es encontrar un balance, no es PEGARSE, ni DES-PEGARSE, es sencillamente sentir, sentir libremente aunque esa libertad te indique que puedes reposar. En aras de mi desapego he lastimado a muchas personas, y a mi misma, y me he justificado diciéndome a mi misma que más lastimada hubiera resultado con el apego. Me ha costado entender que el balance está en los puntos medios, aunque un pie toque un extremo y el otro la otra punta, no es un equilibrio peligroso, es solo equilibrio. Mi apego al desapego ha sido una lección maravillosa, y muy pronto estaré lista, no para apegarme, sino a realizarme sin el temor de que dejaré de ser libre porque eso es algo que nada ni nadie me podrá quitar, ni yo misma. El problema no radica en el apego, sino en el concepto de libertad, esa que no está afuera de nosotros, es libre, y todos nacemos con un espíritu libre, y jamás se pierde, por lo tanto ¿por qué sentir miedo a que alguien o algo te quite lo imposible de quitar? Lo maravilloso de nosotros los seres humanos es lo absurdo que podemos llegar a ser, y como nos sorprendemos cuando nos damos cuenta que lo hemos sido. Nuestra esencia no es una conclusión, no somos seres definitivos, porque no somos almas finitas, somos libertad, y en este instante podemos estar creando todos nuestros deseos, eso sí, sin apegos, y dispuestos a entregarnos a ellos sin miedos porque siempre tendremos el poder de recomenzar.

No hay comentarios: